Programación

Milagros, Penitencias horarias y Otros Son T

“It’s a Light” in DeviantArt by LaughingDisorder

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cómo disfrutan
en un bando y en otro
los asesinos

(Haikus – Mario Benedetti)

Estimados amigos, les enviamos nuestra programación para este fin de semana con dos excelentes shows que no se pueden perder y OJO CON ESTA NOTICIA: hemos recibido algunos comentarios de nuestro culto rebaño sobre la hora “algo tardía” de inicio del show y sinceramente, pensamos que con justa razón: algunos show comienzan casi al amanecer.
Por ese motivo, a partir de ESTE VIERNES 22.10.2010 si el show no inicia a la hora indicada, el consumo que tengas a ese momento ES TOTALMENTE GRATIS!
VIERNES 22 DE OCTUBRE DEL 2010
“LO QUE SE PUEDA… SON – T”

Los compañeros de esta singular agrupación han decidido ser absolutamente sangrientos en el tradicional viernes de La Oveja Negra y presentan un repertorio de alto calibre para deleite del respetable.
El tema es que se están buscando desesperadamente porque al parecer, sufrieron una pequeña laguna mental (sobre todo el buen Nacho) y claro, ahora, no saben dónde está el teclado, la guitarra, la marmaja, etc, etc, etc.
Sorel, Nacho, Saúl, Roland y Angel directamente de sus discretas locaciones llegan para integrarse en el escenario y sonar como SON – T, (nunca explicaron sobre el nombre, tal vez, en pleno show)
SON – T en La Oveja Negra
10:30 p.m. Hora sí o sí
(Ingreso S/. 10.00 por persona / S/. 15.00 pareja en cualquier combinación)

SABADO 23 DE OCTUBRE DEL 2010
“EN OCTUBRE, SÍ HAY MILAGROS: YURI BOLUARTE & RICARDO CASTRO”

Una combinación que sucede cada lustro aproximadamente, meses más, meses menos (eso no importa), pero sí que sucede en Octubre.
Dos insignes miembros del Equipo, que dicho sea de paso, están desde el mismísimo inicio del quiosqo, decidieron tomar la noche bohemia, a pesar de los lamentos de uno de ellos, que argumentando algún nivel escaseante de litio, piensa que el sábado es tormentoso.
Sin embargo, y gracias a lo simpática que pinta esta noche, ambos bueyes estarán recordando viejos tiempos idos y no volvidos, así como seguramente, contando y cantando algunas de las mil historias que La Oveja Negra ha tenido en sus casi 11 años de existencia.
Una noche verdaderamente memorable que puede traer historias divertidas, muchas canciones, letras mortales y algo de nostalgia o tal vez mucha, en realidad nunca se sabe.
Ah! no se olviden: En Octubre, sí hay milagros! ¡No se lo pierda!
YURI “MARSHMELLOW” BOLUARTE & RICARDO “EL CANALLA” CASTRO
en La Oveja Negra
10:30 p.m. Hora Sí o Sí
(Ingreso S/. 10.00 por persona / S/. 15.00 pareja en cualquier combinación)
Los esperamos como siempre y en el lugar de siempre: Calle Arco Iris 511, Barrio de San Cristóbal. Reservas al 256665 / 984927437 o a producciones@laovejanegracusco.com

Al final, unas letras…

Un abrazo

La Oveja Negra
Búscanos en facebook: Laovejanegra La Oveja Negra
Horas
(Jaime Labastidas)

11:30 P.M.

Durísima la luna. Igual que tú, tan lejos.
Suéñame, te digo, como te sueño aquí,
hasta que los dos sueños se conviertan en fuego,
hasta que mi aliento sea el tuyo,
hasta que respiremos cada uno
por la boca del otro. La luna
asoma, llena y sorda. No estás
al otro lado del teléfono y sólo
por un hilo de sueño podré hablarte.

Paz y fuerza me habitan. Entro
con pies descalzos en el lecho.
Estás hecha de espumas, estás
hecha de nubes, estás hecha de luz.

Compartamos los sueños.

10:30 A.M.

Moles de nieve, quietas, perturbadas
apenas por la luz. Nada conmueve
al resplandor, arriba. El cielo está
desnudo. El vértigo está aquí,
adentro, en la conciencia.
La nube derretida es piedra densa.
Más en calma este mar de vapores
que las nieves deshechas en la cumbre.
Allá la roca dura, el hielo, la nostalgia.
Un techo largo aquí, de plomo,
lagunas sólidas de plomo.

Yo viajo lentamente, encima de un gran
mar, blanco y sin sangre. El mundo
tiembla, abajo. Un segundo después,
la vida será otra. Nada más frágil
que este valle de nubes, arriba
del Atlántico. La rotación insomne
de la Tierra, el calor implacable,
el viento cruel, el simple y lento
tránsito del tiempo, la más ligera
sombra, destruirán el paisaje.
Nadie podrá volver hasta este
sitio. Baja el avión y el valle
no se altera. Atrás, horas atrás,
queda el desierto techo sin fronteras.

Pongo mi pie en la tierra, entro
en la sombra. El tiempo se estremece.

8:30 P.M.

Sé que voy a morir. Lo sé de cierto.
He vivido como si la muerte fuera
un recuerdo lejano. Pero tú has hecho
que la luz se prolongue en la alcoba.
¿Esa piel que tocaba en el sueño
era la tuya? Era en verdad la piel
amada de tu cuerpo entero.
Has hecho que renazca.

La luz, el cielo, el mundo
eran tiniebla. Pero viniste tú,
como nacida desde una piedra de fuego.
Llegaste como un pájaro súbito,
como un rayo de espumas. Semejabas
un espejo de soles, un mar de luz
que me envolvía. Amanecí. El sueño
era desnudo campo compartido.
Soñaba que te ahogaba
con mi aliento de hombre.
Iguales ambos sueños, te soñaba
como si mi cerebro anidara en tu cráneo,
como si el territorio de los sueños
fuera el débil territorio de una sangre común.

Tú te abrías como el mar,
para tragarme. Como la nube blanca,
envolviéndome, como la tierra negra.
El sueño era verdad. Entrábamos en él,
como por un espejo. Salíamos desde él,
como a través de una puerta de viento.
Mis ojos eran tuyos. Tus ojos me miraban
en la penumbra blanca de la alcoba.
Despertar o dormir era lo mismo.
Vivíamos vidas iguales, a un lado
y otro de la muerte, el amor era el mismo,
de un lado y otro de la vida.

Te besé hasta la dicha, te mordí
hasta la muerte. Granada
fue tu boca,
tamarindo
tus labios.

Compartimos el sueño.