Programación

Marshmellow a Millones

Kawaii_Marshmellow_by_Minutestocountdownin DeviantArt

50
quiero vivir
hasta el último instante
de la tiniebla

(Haikus – Mario Benedetti)

Estimados amigos, les enviamos nuestra programación para este fin de Semana, en el cual se inician los desfiles y demás actividades por el Aniversario de nuestro terruño.

VIERNES 18JUNIO2010
“CORAZÓN DE MARSHMELLOW”
Y regresa al recinto sagrado de nuestro escenario, el popular y archiconocido, el siempre irreparable e irremediable YURI “EL Doc” BOLUARTE y presenta un espectáculo altamente sangriento: “De haberlo sabido”
Acompañando al Doc, tenemos la presentación especial de NILTON “EL LOCO TIMBRE” IBARRA que como siempre se gana a pulso cada sobrenombre y que para esta noche, ha preparado un solo de flauta entre otras gracias. Por cierto, también se le conoce como “ring ring”
Una noche muy recomendable y con mucha fuerza para deleite del culto rebaño.
YURI BOLUARTE en La Oveja Negra
10:00 p.m.
Invitado: NILTON IBARRA
(Ingreso S/ 10.00 por persona / S/ 15.00 pareja en cualquier combinación)

SABADO 19JUNIO2010
“TELARAÑAS”

JORGE MILLONES sigue en esta temporada al estilo Peter Parker, a quien por cierto, esperamos el día sábado pasado, pero nunca llegó. Seguramente con ocupaciones propias de personajes de su talla.
En una enmarañada noche y con sus mejores canciones y presentando novedades en su vasto repertorio, JORGE, hace alta bohemia en la noche del sábado de La Oveja Negra.
JORGE MILLONES en La Oveja Negra
10:00 p.m.
(Ingreso S/ 10.00 por persona)

Los esperamos como siempre y en el lugar de siempre, Calle Arco Iris 511, Barrio de San Cristóbal.
Reservas al 256665 / 984927437 o a producciones@laovejanegracusco.com

Al final unas letras…

Un abrazo

La Oveja Negra
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QUEDESHÍM QUEDESHÓTH
(Gonzalo Rojas)

Mala suerte acostarse con fenicias, yo me acosté
con una en Cádiz bellísima
y no supe de mi horóscopo hasta
mucho después cuando el Mediterráneo me empezó a exigir
más y más oleaje; remando
hacia atrás llegué casi exhausto a la
duodécima centuria: todo era blanco, las aves,
el océano, el amanecer era blanco.

Pertenezco al Templo, me dijo: soy Templo. No hay
pura, pensé, que no diga palabras
del tamaño de esa complacencia. 50 dólares
por ir al otro Mundo, le contesté riendo; o nada.
50, o nada. Lloró
convulsa contra el espejo, pintó
encima con rouge y lágrimas un pez: —Pez,
acuérdate del pez.

Dijo alumbrándome con sus grandes ojos líquidos de
turquesa, y ahí mismo empezó a bailar en la alfombra el
rito completo: primero puso en el aire un disco de Babilonia y
le dio cuerda al catre, apagó las velas: el catre
sin duda era un gramófono milenario
por el esplendor de la música; palomas, de
repente aparecieron palomas.

Todo eso por cierto en la desnudez más desnuda con
su pelo rojizo y esos zapatos verdes, altos, que la
esculpían marmórea y sacra como
cuando la rifaron en Tiro entre las otras lobas
del puerto, o en Cartago
donde fue bailarina con derecho a sábana a los
quince; todo eso.

Pero ahora, ay, hablando en prosa se
entenderá que tanto
espectáculo angélico hizo de golpe crisis en mi
espinazo, y lascivo y
seminal la violé en su éxtasis como
si eso no fuera un templo sino un prostíbulo, la
besé áspero, la
lastimé y ella igual me
besó en un exceso de pétalos, nos
manchamos gozosos, ardimos a grandes llamaradas
Cádiz adentro en la noche ronca en un
aceite de hombre y mujer que no está escrito
en alfabeto púnico alguno, si la imaginación de la
imaginación me alcanza.

Quedeshím qudeshóth*, personaja, teóloga
loca, bronce, aullido
de bronce, ni Agustín
de Hipona que también fue liviano y
pecador en África hubiera
hurtado por una noche el cuerpo a la
diáfana fenicia.
—Yo
pecador me confieso a Dios.