Programación

La voz y Jota

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tiembla el rocío
y las hojas moradas
y un colibrí
(Haikus – Mario Benedetti)

Estimados amigos: les presentamos nuestra programación para este fin de semana.

VIERNES 09 DE MARZO DEL 2012
“PARA LA COMPAÑERA” – CAMILO FÉLIX
Un sorprendente retorno: la voz criolla de La Oveja Negra en directo, vivito y coleando, sin más ni más, el incomparable CAMILO FÉLIX, conocido en la red como el Negro (sobrenombre sobre cuya fuente no tenemos ninguna referencia seria) en la noche sangrienta ofreciendo un homenaje PARA LA COMPAÑERA”.
Noche altamente prometedora con el otrora tiempos conocido como Manbrú.
CAMILO FÉLIX en La Oveja Negra
10:30 p.m.
(Ingreso S/ 10.00 por persona / S/ 15.00 por pareja en cualquier combinación)

SÁBADO 10 DE MARZO DEL 2012
“ROJOAZUL … DE TU MIRADA” – EL JOTA
Para la noche bohemia, convocamos a un ser que simplemente se ha autoproclamado como EL JOTA.
Un nombre de show que esta vez reflexionamos unos minutos: “RojoAzul … de tu mirada”. Se trata de alguien que te mira enrojecido? rojo de furia? tiene un ojo rojo y el otro azulado? a su lado? es decir del otro ojo? Efectivamente este compañero está jota.
EL JOTA en La Oveja Negra
10:30 p.m.
(Ingreso S/ 10.00 por persona / S/ 15.00 por pareja en cualquier combinación)

Los esperamos como siempre y en el lugar de siempre: Calle Arco Iris 511, Barrio de San Cristóbal.
Reservas al 256665 / 984927437 o a producciones@laovejanegracusco.com

Al final, unas letras..

Un abrazo

La Oveja Negra
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YA SÉ POR QUÉ ES
(Manuel Acuna)
DOLORA

A Elmira

Era muy niña María,
todavía,
cuando me dijo una vez:
—Oye, ¿por qué se sonríen
las flores tan dulcemente,
cuando las besa el ambiente
sobre su aromada tez?
—Ya lo sabrás más delante
niña amante,
le contesté yo, y una mañana,
la niña pura y hermosa,
al entreabrir una rosa
me dijo: —¡Ya sé por qué es!

Y la graciosa criatura
blanca y pura
se ruborizó y después,
ligera como las aves
que cruzan por la campiña,
corrió hacia el bosque la niña
diciendo: —¡Ya sé por qué es!—
y yo la seguí jadeante,
palpitante
de ternura y de interés,
y… oí un beso ducle y blando,
que fue a perderse en lo espeso,
diciendo: —¡Ya sé por qué es!

Era muy joven María,
todavía
cuando me dijo una vez;
—Oye, ¿por qué la azucena
se abate y llora marchita
cuando el aura no la agita
ni besa su blanca tez?
—Ya lo sabrás mas delante,
niña amante—,
le contesté yo… ¡después!
Y más tarde ¡ay! una noche,
la joven de angustia llena,
al ver triste a una azucena,
me dijo: —¡Ya sé por qué es!

Y ahogando un suspiro ardiente,
la inocente
me vio llorando… y después,
corrió al bosque, y en el bosque
esperó mucho la bella,
y al fin… se oyó una querella
diciendo: —¡Ya sé por qué es!—.
Era muy linda María,
todavía,
cuando me dijo una vez:
—Oye, ¿Por qué se sonríe
el niño en la sepultura,
con una risa tan pura,
con tan dulce sencillez?
—Ya lo sabrás más delante
niña amante,—
le contesté yo… ¡después!

Y… murió la pobre niña,
y en vez de llorar, sonriendo,
voló hacia el azul diciendo,
—¡Ya sé por qué es!

Ya lo ves mi hermosa Elmira,
quien delira
sufre mucho, ¡ya lo ves!
Y así, ilusiones y encanto,
ni acaricies ni mantengas,
para que, al llorar, no tengas
que decir:
—¡Ya sé por qué es!