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“DE VUELTA AL BARRIO” – CIRCUS / What???

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los bombardeos
remedian para siempre
la sed y el hambre

(Haikus – Mario Benedetti)

Estimados Amigos, les presentamos nuestra programación para este fin de semana.

VIERNES 31 DE MAYO DEL 2013
“DE VUELTA AL BARRIO” – YURI BOLUARTE
Luego de un agitado viaje a la cuna de la trova, el Doc regresa y al parecer recontra recargado. En un singular nombre, que tenía que ser utilizado por otro member en su momento, hace precisamente, un regreso espectacular al Barrio.
Qué nos depara este buen hombre en su Show? En realidad y luego de varias sospechas, lo más prudente es simplemente, sentarse con los amigos, tomarse unos cubatas y disfrutar de una velada musical verdaderamente especial, porque esta noche, de hecho, Yurilo tendrá mucho que contar y cantar.
Viernes sangriento con un emblemático representante que ya se encuentra afinando y sacando punta al lápiz para un libreto digno de un culto rebaño.
YURI BOLUARTE en La Oveja Negra
10:30 p.m.
(Ingreso S/ 10.00 por persona / S/ 15.00 por pareja en cualquier combinación)

SÁBADO 01 DE JUNIO DEL 2013
“CIRCUS” – NILTON IBARRA
Esta bendita manía de brindar material al operador web on, sólo hace más bohemia la noche sabatina.
Por partes; Fiestas Patrias aún no es, correcto?, Crosty no canta ni toca guitarra, correcto?, Saltimbanquis como que hace tiempo no vemos, correcto? entonces, ¿Circus? Esta vez sí exigimos una explicación.
En tanto llega la explicación, vamos anticipando que en esta noche, el ya conocido NILTON “El Novenero” IBARRA se presenta en escena en compañía de un nuevo compañero ALVARO SALAZAR y prometen una noche de las buenas.
NILTON IBARRA en La Oveja Negra
10:30 p.m.
(Ingreso ATENCIÖN! TARIFA INCLUSIVA S/ 5.00 por persona)

Los esperamos como siempre y en el lugar de siempre, Calle Arco Iris 511, Barrio de San Cristóbal.
Reservas a producciones@laovejanegracusco.com

Al final, unas letras…

Un Abrazo

La Oveja Negra
Búscanos en Facebook: Laovejanegra La Oveja Negra

EL CADÁVER

(Néstor Perlongher)
 

¿Por qué no entré por el pasillo?
Qué tenía que hacer en esa noche
a las 20.25, hora en que ella entró,
por Casanova
donde rueda el rodete?
Por qué a él?
entre casillas de ojos viscosos,
de piel fina
y esas manchitas en la cara
que aparecieron cuando ella, eh
por un alfiler que dejó su peluquera,
empezó a pudrirse, eh por una hebilla de su pelo
en la memoria de su pueblo
                                                Y si ella
se empezara a desvanecer, digamos
a deshacerse
qué diré del pasillo, entonces?
Por qué no?
entre cervatillos de ojos pringosos,
y anhelantes
agazapados en las chapas, torvos
dulces en su melosidad de peronistas
si ese tubo?
Y qué de su cureña y dos millones
de personas detrás
con paso lento
cuando las 20.25 se paraban las radios
yo negándome a entrar
por el pasillo
reticente acaso?
como digna?
Por él,
por sus agitados ademanes
de miseria
entre su cuerpo y el cuerpo yacente
de Eva, hurtado luego,
depositado en Punta del Este
o en Italia o en el seno del río
Y la historia de los veinticinco cajones

Vamos, no juegues con ella, con su muerte
déjame pasar, anda, no ves que ya está muerta!

Y qué había en el fondo de esos pasillos
sino su olor a orquídeas descompuestas,
a mortajas,
arañazos del embalsamador en los tejidos

Y si no nos tomáramos tan a pecho su muerte, digo?
si no nos riéramos entre las colas
de los pasillos y las bolas
las olas donde nosotras
no quisimos entrar
en esa noche de veinte horas
en la inmortalidad
donde ella entraba
por ese pasillo con olor a flores viejas
y perfumes chillones
esa deseada sordidez
nosotras
siguiéndola detrás de la cureña?
entre la multitud
que emergía desde las bocas de los pasillos
dando voces de pánico

Y yo le pregunté si eso era una manifestación o un entierro
Un entierro, me dijo
entonces vendría solo
ya que yo no quería entrar por el pasillo
para ver a sus patas en la mesa de luz,
despabilando
Acaso pensé en la manicura que le aplicó el esmalte Revlon?
O en las miradas de las muchachas comunistas,
húmedas sí, pero ya hartas
de tanta pérdida de tiempo:
ellas hubieran entrado por el pasillo de inmediato
y no se hubieran quedado vagando por las adyacencias
temiendo la mirada de un dios ciego
Una actriz –así dicen–
que se fue de Los Toldos con un cantor de tangos
conoce en un temblor al General, y lo seduce
ella con sus maneras de princesa ordinaria
por un largo pasillo
muerta ya
                                                Y yo
por temor a un olvido
intrascendente, a un hurto
debo negarme a seguir su cureña por las plazas?
a empalagarme con la transparencia de su cuerpo?
a entrar, vamos por ese pasillo donde muere
en su féretro?

Si él no me hubiera dicho entonces que está solo,
que un amigo mayor le plancha las camisas
y que precisaría, vamos, una ayuda
allá, en Isidro
donde los terrenos son más baratos que la vida

lotes precarios, si, anegadizos
cerca de San Vicente (ella
no toleraba viajar a San Vicente
quiso escapar de la comitiva más de una vez
y Pocho la retuvo tomándola del brazo)

Ese deseo de no morir?
es cierto?
en lugar de quedarse ahí
en ese pasillo
entre sus fauces amarillas y halitosas
en su dolor de despertar
ahí, donde reposa,
robada luego,
oculta en un arcón marino,
en los galeones de la bahía de Tortuga
(hundidos)

Como en un juego, ya
es que no quiero entrar a esa sombría
convalecencia, umbría
–en los tobillos carbonizados
que guarda su hermana en una marmita de cristal–
para no perder la honra, ahí
en ese pasillo
la dudosa bondad
en ese entierro.