Programación

CONFIRMA QUE VIEJO ES EL VIENTO – (Actualizado)

wind by dechobek in DeviantArt

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quisiera verte
en vigilia o en sueños
o dondequiera
(Haikus – Mario Benedetti)

Estimados amigos, les enviamos nuestra programación para el último fin de semana de Febrero loco.

VIERNES 25 DE FEBRERO DEL 2011
“NORMAL” – RICARDO CASTRO

Y finalmente, confirmamos el show del Viernes sangriento convocando a un ser que contrariamente a lo que se podría pensar por el nombre del show es, por decir lo menos, poco Normal. Este show podría llamarse: Ricardo Castro … es normal?

Ricardo “el canalla” Castro regresa al recinto sagrado de nuestro escenario tal cual llegó al mundo: Sólo (no calato como algunos suponían, claro que llegó calato y sólo, pero se presenta sólo no tolaca)
Un repaso por un vasto repertorio de las mejores canciones de la trova, pasando por temas del buen Silvio, del queridísimo Pablo, del nostálgico Piero, de las antológicas de Suigéneris entre otros y también algo de la cosecha personal de este veterano trovador en un estilo particular y combinando con las mejores letras de poetas contemporáneos como Mario Benedetti, Jaime Sabines y más, letras para cortarse las venas…
RICARDO CASTRO en La Oveja Negra
10:30 p.m.
(Ingreso S/ 10.00 por persona / S/ 15.00 pareja en cualquier combinación)


SÁBADO 26 DE FEBRERO DEL 2011
“VIEJO ES EL VIENTO” – CODA CON YURI BOLUARTE
Rematando el febrero locuaz, llega el inconfundible, el irremediable, el irreparable, el inimitable, el insensato? (por favor) el Doc YURI BOLUARTE.
Recontraconocido trovador que de forma absolutamente inusual se lanza en el sábado bohemio, rompiendo todo esquema, ya que según sus propias declaraciones, el sábado es un día de descanso (!).
El Doc está militando por una de esas, interminables, religiones que adoctrinan a sus adeptos en mañas de alabanzas sabatinas, de cantos solo para el altísimo y de trances de “Yo vi la luz”?, No por favor, no seamos ingenuos, el Doc es, prácticamente, en sí una especie de religión, claro aún no identificada plenamente y de prácticas innombrables para este respetable grupo de seguidores.
Lo cierto es que el Doc la rompe en la noche del sábado bohemio donde además, sábado temblando, también sería sangriento!
YURI BOLUARTE en La Oveja Negra
10:30 p.m.
Invitados: Todo puede pasar en Febrero
Ingreso S/ 10.00 por persona / S/ 15.00 pareja en cualquier combinación

Los esperamos como siempre y en el lugar de siempre: Calle Arco Iris 511, Barrio de San Cristóbal.
Reservas al 256665 / 984927437 o a producciones@laovejanegracusco.com

Al final unas letras…

Un abrazo

La Oveja Negra
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La Zarza de Moisés (Un enano con una naranja)
(Pedro Jesús De La Peña)

A Toulouse-Lautrec.

Casualidad ninguna. Era él y lo encontré
donde más esperaba: en el salón, bajo los bulbos
de ceniciento azul del gas, pelando una naranja
que era rosa en sus manos y con olor a rosa.
Su grotesca cabeza destacaba en el amplio
espejo del local. Las piernas no alcanzaban
a tocar el suelo. La pechera bullía bajo el frac
como un bandoneón que un borracho tocara,
pero en sus manos, elegantes, la naranja tenía
la levedad de un astro emergiendo del agua.

Era monstruoso y triste y estaba acompañado
por una mujer bella, rubia, con blusa roja,
sin más adorno que un pendantif dorado.
Elegante corista del ³Moulin² o algún prostíbulo
inmediato, mientras él, excitado, le contaba
alguna obscena historia para que ella riese.

Cuando un amor se pierde es asunto sabido
que los débiles buscan desamores livianos
que ayuden a ahuyentarlo. Pero de poco sirven
las escenas galantes a quien tiene una espina
irremediable y torva, atravesada en la garganta.

Lo vi quedarse quieto y fijarse en la blusa
y luego en la naranja. Colocar su monóculo
como quien busca ocultamente un signo
secreto, en el jardín del paraíso, con Jerónimo
Bosco, inventando un color, ardido, momentáneo,
como una gran verdad que nos aplasta.

Permaneció en silencio y tanto tiempo
que ella se fue, pretextando una trivial excusa,
en tanto que él, mientras su vista atónita
se ocultaba en la copa de champagne, pedía al camarero
que le diese una bolsa vulgar, de la cocina,
donde guardar los restos de su postre

Nunca supieron en Maxim´s por qué Tolouse-
/ Lautrec,
-tan espléndido y gentil en sus propinas-
se guardaba las mondas de naranja.